Una Vida en Guerra

La arquitectura sigue siendo un misterio para mí ¿por qué un estadio repleto de personas con sus celulares encendidos al cielo encarna un hogar? Y me quedo corto con la poética o el romanticismo que un sentimiento así merece. Un mar de luces moviéndose al ritmo de guitarras, voz y aire. Un resbaladero oval encerrando cualquier posible desborde y manteniendo la densidad y la fuerza de miles de bocas.

La arquitectura es humana. La casa sin el peso de nuestras pisadas es una ruina. Un estadio frío de concreto, una estructura metálica ultraligera y dimensiones imposibles. Todo se transforma al son de una canción, de un himno, luces por doquier y la fuerza imbatible del ser humano difuminándose en ese mar. Escenografía, producción o casualidad, pero al final resulta que siempre le hemos pertenecido al otro. Está es la belleza de la música, de la escritura y de la arquitectura.

Rueguen por una humanidad que lo comprenda; para que en la práctica no sea una filosofía momentánea sino eterna. Unas vidas en guerra.

Inspirado en En Livstid I Krig de Sabaton.

El Errante

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