Las baldosas de Carlo Scarpa

Hoy quisiera respetar el profundo deseo o curiosidad por preguntarme las razones de un elemento en particular del GIARDINO DELLE SCULTURE de Carlo Scarpa (en español, “Jardín de Esculturas”), específicamente su piso, su acomodo, su textura, en fin, como su composición entera aporta al proyecto. Como aclaración, asumo que la elección fue del propio Scarpa y parto de ahí para cuestionarme sobre este. Asimismo, no podemos negar que la falta de experiencia directa es inicialmente un obstáculo, que espero la imaginación pueda salvar. Sin más dilación, mostramos la imagen como la perfecta presentación.

Obtenida de Divisare [Fotografías por Orazio Saluci]

Su primera cualidad parece más evidente según el lugar en donde está: un jardín. Naturalmente, esos espacios guardan una estrecha relación y cuidado por su asentamiento, es decir, el suelo se vuelve un personaje importante en el todo al ser el representante de la tierra debajo. En el caso de Scarpa, haber seleccionado uno con carácter pedregoso a la vez que terroso le hace cumplir con esa coincidencia. Ese piso permeable aligera el ambiente, y permite que la tierra respire naturalmente. Aunque no obviemos cierto brillo, una cualidad de piedras puras y no porosas, que si bien está presente lo están aún más los emboquillados donde la tierra se manifiesta, logrando un equilibrio entre compacidad y porosidad. El suelo absorbe y dirige el agua, la luz y el aire hacia la tierra debajo, manifestándose la naturaleza en los entresijos donde puede crecer. En el proyecto de Scarpa, es esa invasión sutil que ocurre en todos lados, pero que desde el suelo adquiere coherencia.

Por si fuera poco, son sus proporciones las que modulan el movimiento del usuario y del jardín, con la excepción de la estructura superior. Con esa ordenación, sin ser suficiente, Scarpa da textura y variedad sin mayores cambios en la selección de la baldosa. Utiliza el cuadrado entero además que por mitades y rotándola; al final, realizando una sutil elección el suelo se separa de la monotonía del cuadrado volviéndose inesperado. Una decisión que no es casual ni aislada, pues la misma la adjudica a otros elementos donde sea posible, explotando las posibilidades de la modulación. No podemos separar la riqueza de este jardín de su estructura superior, ni, por supuesto, de todos los distintos niveles con los Scarpa compone el espacio; pero, como toda puerta abierta, el suelo es una de ellas para este lugar, y en especial para los jardines. Es el elemento con mayor impacto en el territorio y, consecuentemente, relación con este. Quizá en el caso de los jardines es aún más esencial, pues de él emana una buena parte del misterio en ellos. El mismo del que ya tantos arquitectos han hablado y usado recurrentemente.

El Errante

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