Jardines Hechos Recubrimiento

¿Qué mérito tiene un jardín vertical? Podría tomar cualquier perspectiva para criticarlo y terminar con resultados dispares. Así que, en ese afán, tomaré una muy mía, o que he intentado adoptar. Tal adopción vino de Adolf Loos y las breves revisiones que tuve de él en cinco años universitarios.

Malinterpretación mía o no, he pensado en su postura sobre la decoración, o lo que denomina «ornamento». Ahora bien, les aclaro que en cuanto a él se refiere me alejaré, pues sin la certeza de conocerlo a profundidad no puedo avanzar; sin embargo, les afirmo que el principio de mis reflexiones está en esas breves revisiones. Retomando, pues. Con respecto al ornamento me mantengo abyecto, pues es sumamente complicado definir un límite. Si bien, estoy en contra del recubrimiento (sea o no parte de la categoría de ornamento), esencialmente de aquellos que pretenden embellecer más a favor de modas pasajeras que en beneficio del espacio vital que afectan. Y es peor cuando en nombre de ellos diseñamos… resultando en un círculo vicioso insalvable. No me enfrento a los recubrimientos como tal, sí lo hago a utilizarlos en su mera cualidad superficial, sin la riqueza que un material debería otorgarnos.

Ahora caigamos en el objeto: «jardines verticales». Si lo piensan, resulta ser un recubrimiento más, un intercesor entre nosotros y la estructura. Aunque cada que lo vuelvo a pensar me insisten en esa concluyente característica de estar vivos, de representar, mucho más que la madera, la frescura de la vida… un atributo incomparable a cualquier otro material. La innovación más inesperada es esa. Para espacios diminutos, interiores diáfanos o disfraces a escala urbana, de todo lo hay. Para mal, les dejo con una última consideración y mi más relevante conflicto. Un jardín es una experiencia envolvente, de pies a cabeza; pero cuando lo restringes al muro, se comprime a una experiencia lineal. En esencia no es un mal, pero sin duda denominarlo «jardín» parece excederlo por completo. Tal vez sea el marketing quien lo explique ¡Compra un pedazo de jardín para tus muros!

El Errante

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