Apuntes de qué hacer para no olvidar el Cambio Climático

Ahora que estoy tomando un diplomado me cayó el veinte… pero antes de ir al meollo, les introduzco. Entré un poco por azar y suerte, a un diplomado de la UNAM y del proyecto CEELA, una organización creada específicamente para Latinoamérica que busca incentivar la construcción sostenible en la región, según quince principios que ellos mismos establecen. No es la tarea de este artículo juzgarlos, pues ya el diplomado en sí mismo es un éxito por tener tal ambición… queda más bien aplaudir.

Como sea, recién terminé el primer submódulo del primer módulo, así tal cual… y para no perder el hilo quería aprovechar para sacar unos temas a la luz. El principal de ellos es ese veinte que me cayó del cielo.

Una de las cosas que más me intriga de la arquitectura son los procesos que nos llevan a “planearla”, el susodicho PROCESO DE DISEÑO ARQUITECTÓNICO, así en mayúsculas. Este blog es en sí mismo una “pregunta” constante de lo que para mí es un proceso: escribir, por decir el más básico. Mi intriga va más allá ¿cómo puedo en realidad crear un proceso en específico? Uno que por ejemplo aborde tanto la parte sostenible como estética ¿o cómo puedo tocar las dimensiones económicas y sociales de la arquitectura sin olvidar las demás? Como ven, son para resolver estas preguntas para lo que “estudiamos” … nos dedicamos a cuestionar y resolver, una y otra vez.

Este primer submódulo relataba conceptos básicos acerca de la sostenibilidad y el impacto ambiental de la construcción. Más allá de lo usual, me preocupa no haber sabido aplicar todo esto desde la licenciatura. Apenas aprendí qué es carbón embebido o la energía incorporada o cómo se miden la afectación climática de los gases de efecto invernadero (GEI). Como parte de las evaluaciones del diplomado, me pidieran escribir algunas acciones prácticas para llevar estos conocimientos a lo profesional, y pocas cosas tan eficientes se me ocurren como es integrarlos al centro del despacho arquitectónico, al PROCESO.

Cuando estamos inmersos diseñando normalmente nos preguntamos cosas como ¿qué necesita el cliente? ¿qué le gusta? ¿cómo funcionaría el edificio? Pero ¿y si añadiéramos otras preguntas, relacionadas precisamente a esto y paulatinamente las fuéramos solucionando? En ese afán, les dejo con una lista de las preguntas que yo quiero empezar a considerar y quizá ustedes puedan hacerlo también. Doy créditos a la Mtra. Liliana Ángeles Rodríguez por enseñarlas:

  • ¿Cuáles y cómo pueden aprovecharse los recursos naturales en el sitio?
  • ¿Cómo se pueden aprovechar los recursos naturales?
  • ¿Cómo se integra el edificio al entorno (natural) específico?
  • ¿Qué retos climáticos se me presentan? ¿Qué estrategias de diseño bioclimático pasivo puedo utilizar?
  • ¿Qué pretende mi edificio? ¿Mitigar el cambio climático (atacar las causas)? O ¿Adaptarse (abordar los impactos)?
  • ¿Tengo alguna simulación aproximada del carbono embebido en mi edificio? ¿Cómo puedo hacer una simulación rápida y aproximada?
  • ¿Cómo será la operación diaria del edificio? ¿Cuánta energía consumirá? ¿Cuántos y cuáles GEI podría generar a lo largo de su vida útil?
  • ¿Qué será del edificio cuando sea abandonado? ¿Puede reciclarse? ¿Puede cambiar de funciones?
  • ¿Tengo materiales reciclados o planteo utilizarlos? ¿Qué porcentaje de reutilización tienen los materiales que uso?

Y son solo algunas de ellas, las que más recuerdo y que tengo a la mano, que preguntadas en el momento correcto son un potente aliciente y un cambio de paradigma en sí mismo… prueben, y ya me dirán. Les dejo mis apuntes de este primer submódulo en una página/aplicación llamada Coda, por si quieren explorarlos y encontrar alguna cosa más. Un resumen del resumen, para que ustedes lo resuman. 

Y si de otras prácticas les sirve, ahí les va uno de JLG Architects, a lo mejor su testimonio es más claro que este.

El Errante

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